Alabado sea Dios, Creador del universo. La paz y las bendiciones sean con nuestro Profeta Muhammad, con su familia, y todos sus Compañeros.
Alabado sea quién nos ennobleció con el Islam, y nos encaminó bajo la guía del Corán e iluminó nuestros corazones con la fe.



Dentro del informe que hoy exponemos, analizaremos una primera visión sobre los musulmanes en este país, su inmigración y su situación general.

LOS MUSULMANES EN LA ARGENTINA

Nos complace presentar este trabajo sobre los Musulmanes en la Argentina. Pidiendo a Dios Todopoderoso, nos permita dar una idea clara y correcta en los planteos  y conceptos, para lograr nuestro objetivo.

Intentaremos aclarar algunos aspectos, con los que se enfrenta la Comunidad islámica de Argentina, sugiriendo desde nuestra óptica, algunas opciones, dado nuestro conocimiento y experiencia dentro de la Comunidad, pues somos parte integrante de ella.
Es nuestra intensión que este estudio aporte alguna solución al resto de los Musulmanes de países de Latino América, puesto que tenemos muchos factores en común, además de situaciones sociales, económicas, y culturales.

La minoría Islámica de Argentina en particular y la Latino Americana en general, viven situaciones similares a las que padecen los musulmanes en distintos lugares del mundo.

No es nuestro deseo que este sea un estudio de análisis profundo, sino una imágen aproximada de esta situación en los lugares que existió migración.

LA INMIGRACION DE LOS MUSULMANES A LA ARGENTINA

Es conocido, que la mayoría de los inmigrantes a estas tierras fueron de origen Sirio y Libanés.
Señalan algunos documentos que la inmigración comenzó entre los años 1850-1860, las que continuaron con mayor intensidad desde Siria y el Líbano, debido a problemas que atravesaban esos países, quienes se encontraban bajo dominio Otomano al principio y luego bajo dominio Francés.

La mayor ola inmigratoria se produjo a principios de este siglo a causa de la primera guerra mundial, siguió luego con la segunda guerra, que trajeron a esos países inconvenientes en su aspecto económico y social, además de problemas políticos y culturales, los que colaboraron a una mayor inmigración.
Luego, esta mermó masivamente, y desde los años 5O hasta la actualidad se detuvo totalmente a la Argentina, incrementándose a Brasil, o Canadá (en particular a principios y durante la guerra que asoló al Líbano, en años recientes).

Los primeros  inmigrantes eran jóvenes campesinos. Llegaban con documentación Turca primero, siendo recibidos en el puerto de Buenos Aires  por el Consulado Turco, único en aquella época. (Es por ello, la errónea denominación de* Turcos* a los descendientes de Arabes) No existiendo para esos inmigrantes consulado de sus respectivos países.

Algunos años después  llegaron con documentación Francesa, todos ellos inducidos por el deseo del  progreso y la aventura.

Llegaban a un nuevo mundo lejano y extraño en todos sus aspectos (idioma, religión, costumbres, etc.)
No poseían una preparación cultural adecuada y menos aún económica.
Su idea en aquel entonces, era quedarse algunos años, ahorrar dinero y retornar a su patria lejana, junto a su familia.
La realidad fue otra, el paso del tiempo hizo que permanecieran en este país así, surgieron los casamientos con personas que no eran árabes. Y luego, con la llegada de los hijos estos inmigrantes se fueron arraigando en forma definitivsa en el país.
Muchos de ellos tuvieron éxito, en este nuevo mundo, en el aspecto económico, pues eran personas confiables y honestas en su trato comercial y humano. Lograron estabilidad social y económica, dejando de lado la mayoría, el aspecto religioso. Estaban aferrados en lograr cada uno objetivos materiales, como una forma de sentir cierta protección.

A llegar esta primera generación de inmigrantes a la vejez, sus hijos heredaron sus riquezas en algunos casos, y su buena conducta, no así su condición religiosa islámica, debilitada por los innumerables problemas de subsistencia que padecieron desde su llegada.
La segunda generación, estuvo más alejada aún de las tradiciones religiosas, y del conocimiento del idioma.
Aunque fueron más afortunados que sus padres en el aspecto cultural y económico en general.
Por todo esto, la mayoría de estos primeros inmigrantes no transmitieron a sus hijos la enseñanza del árabe ni el conocimiento religiosos, ni siquiera en idioma español.

El entorno cotidiano, la carencia de una sólida base religiosa, la falta de escuelas árabes, los medios de difusión, etc. hicieron que muchos hijos de la Comunidad, se integraran y fueran absorbidos totalmente por la nueva sociedad, llegando en algunos casos a cambiar su religión.

Tal pérdida no fue por motivos voluntarios o por propia elección, sino como resultado del medio de vida y la ausencia de elementos que preservaran su origen.
Por aquel entonces no se contaban con mezquitas, material didáctico, guias, ni entidades religiosas.

Desenvolviéndose los más  pequeños en ambientes no islámicos, imitando a sus compañeros y amigos.
 
Fueron muy pocos los que gracias a un buen nivel cultural y religioso, pudieron conservar su identidad árabe-islámica.

Algunos se agruparon para crear entidades, clubes o centros, quizás para conservar su identidad árabe y conmemorar las fechas patrias de sus respectivos países. Con el tiempo, fueron cambiando los objetivos de estas asociaciones, comenzando a tomar un perfil más religioso; este fue el comienzo de las sociedades religiosas, las que en su mayoría se mantienen hasta nuestros días.
Estas fueron progresando, con el esfuerzo de los fieles, y consolidándo la idea de proyectarla al futuro, comenzando con la enseñanza del idioma árabe y la religión islámica.

De acuerdo a  datos extraoficiales, el número de fieles en la Argentina es de aproximadamente 700.000.- De los cuales 160.000 viven en la Capital Federal y alrededores, y el resto diseminados por todo el país, existiéndo concentraciones importantes en zonas como: Córdoba, Mendoza, Tucumán, Rosario, etc.