
EPILOGO ¡Oh, siervo de Dios! El te ha abierto la puerta del arrepentimiento. Animáte e ingresa. “ Ciertamente que el arrepentimiento tiene puertas tan amplias como la distancia entre oriente y occidente”. También debes saber que: “Su amplitud es equivalente al trayecto recorrido en setenta años”, no será cerrada hasta que el sol salga por el poniente”(Día del juicio).
Dios convoca: “¡Oh, siervos míos! Vosotros cometéis faltas durante el día y la noche, y Yo perdono todos los pecados. ¡Pedídme perdón! Os perdonaré”
Después de leer esto, pide siempre perdón a Dios.
Dios extiende su mano por la noche para que se arrepientan quienes han cometido pecado en el día, y extiende su mano durante el día para que se arrepientan quienes hayan cometido faltas en la noche. El ama a quienes le piden perdón ¡Házlo!
Las palabras del arrepentido son dulces para Dios, dirás:
Te pido, Señor por Tu Poder y mi pequeñez, que seas clemente conmigo, por Tu Fuerza y mi debilidad, porque no necesitas de mi, y yo preciso de Ti. Esta es mi frente, pecadora y mentirosa ante Ti. Soy tu siervo, igual que muchos, pero no tengo otro Señor excepto Tú. No existe refugio ni escapatoria de Ti, sino en Ti. Te suplico como lo hacen los necesitados, te ruego humildemente, te invoco con temor profundo, y me someto ante Ti, entregándote mi corazón.-Reflexiona sobre estas historias, y la forma que tienes de arrepentirte:
Un hombre observó en la puerta de una casa a un niño, quién pedía ayuda y lloraba. Su madre, al echarlo, había trabado la puerta. El niño se alejó, luego se detuvo, sin encontrar adónde ir, salvo a casa de su madre. No tenía quién lo cuidase salvo ella. Regresó triste y con su corazón destozado, encontrándo la puerta cerrada. Se recostó sobre ella llorándo, hasta que lo venció el sueño. Salió su madre y al verlo, no pudo resistir la tentación, se abalanzó sobre él, tomándolo en su regazo, le dijo: -¡Hijo mío! ¿Dónde has estado? ¿Quién te cuidará sino yo? - Te pedí, no me contradigas y obligues a castigarte, actuando contariamente a la naturaleza que Dios me dió: con misericordia y amor. Luego lo tomó en sus brazos y entraron!
El Mensajero de Dios (PYB) dijo: “ Dios es más Clemente con sus siervos, que esta mujer con su hijo”.
¿Cómo se mide la Misericordia y Clemencia de Dios, quién todo lo cubre? Dios se complace cuando se arrepiente el siervo ante Él.-
Y debes saber ¡Oh, hermano! Que el pecado genera en quienes se arrepienten, sinceramente, humildad y sumisión. Si cometes una falta, haz buenas obras, a punto que Satanás llegue a decir: - Hubiese sido mejor, no haberle hecho cometer ese pecado -.
Por ello, es que algunos arrepentidos, luego de sus faltas, se tornan mejores ante Dios, Quién jamás abandona a su siervo, cuando se dirigen a Él arrepentidos.
Cuando te dirigas a Él, dile: - ¡Oh, Señor! Sé Clemente con quien no reconoce otro misericordioso salvo Tú, ni otro Socorredor, ni Protector, ni Defensor que Tú.- Tú eres el refugio de este necesitado demandante.- En Ti me amparo. No hay refugio, ni salvación de Ti, sino en Ti.
Que nuestros actos sean las obras buenas, procuremos los beneficios y la compañía de los piadosos, estando prevenidos del desvío luego de alcanzar la guía.
Wassalamu Alaikum wa Rahmatullah
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